Después de un repaso del
Real Madrid al Inter de Milan (6-1) en la temporada 84-85, Juanito, alma del
equipo de la capital para el resto de la eternidad, soltaba esta frase:
“Noventa minuti in Bernabéu son molto longo”. No puedo sino acordarme de ella
en estos días cuando el PSOE está a punto de elegir nuevo guía espiritual
encarnado en secretario general. ¿Que por qué me acuerdo? Porque cuatro años en
la oposición son muy largos y, después de todo lo que rodeó los últimos
coletazos del gobierno de Zapatero y la posterior elección de un nuevo
secretario general, hacen pensar que cuatro años son demasiados para esperar una
transición tranquila en el partido.
La campaña, si así podemos llamar a un proceso
de elección como el que se ha llevado a cabo, no ha sido limpia. Es más, hasta el
último instante la polémica,esta vez de la mano de Ibarra, ha estado presente.
Da la sensación de que hay dos frentes diferenciados, más allá de los
candidatos: los que pretenden un punto y aparte y adentrarse en una ruta de
cambios muy definidos y representados por el movimiento #ReiniciandoPSOE y los
que prefieren un punto y seguido. Está claro que una pequeña revolución dentro
del partido dotaría de una mayor visión de futuro pero que también supondría la
desaparición de ciertos actores que en las últimas décadas han utilizado el
partido a su antojo.
Está claro. Carme(n) Chacón representa ese
cambio, el que podría haber encabezado en mayo de 2010 cuando aceptó las
presiones para no plantar cara al elegido Rubalcaba (a dedo, recordemos) y que
ahora vuelve para encabezar el cambio. Sin embargo, ¿que gane este fin de
semana significa que será la candidata en 2015? Es más, ¿será secretaria
general a final de año?
En el hipotético escenario en el que Chacón
gana y se convierte en secretaria general hay que dar un paso atrás y ver con
una buena perspectiva los apoyos –y enemigos- adheridos en este proceso de
primarias. Empecemos con los “amigos”. Los últimos que se han sumado a la causa
son Griñán y el PSOE-A. Teniendo en cuenta que en unos meses se van a celebrar
elecciones en Andalucía, una derrota podría animar a ciertos medios y miembros
del partido a calificar este correctivo como un voto de censura a los que
apoyaron a Chacón en las primarias, además de perder un foro tradicionalmente
socialista. Por tanto, una victoria este fin de semana no implica un camino de
rosas. Hay piedras en el camino y aparecerán muy pronto.
Y si nos centramos en los enemigos, ya hemos
visto que la campaña no ha sido limpia. Tanto su procedencia como su sexo no
han sido argumentos suficientes para atacar a la candidata. Además, algunos
medios han pasado al ámbito personal, hablando de su marido y de sus amistades.
Por último, el señor Ibarra, se atreve a calificar a Chacón de “un Zapatero con
faldas”. Me pregunto si los mismos medios y “aparatos” que ya intentaron
derrocar a Zapatero para colocar a Rubalcaba, los mismos que obligaron a Chacón
a olvidarse de la aventura electoral en mayo, los mismos que a día de hoy
siguen atacando más allá del debate ideológico, dejarán vía libre para imponer las
reformas dentro del partido si sale ganadora del congreso y, años después, le
permitirán optar a la presidencia del gobierno.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada
Gracias por escribir un comentario